Hervé Tullet | Un artista más allá de las páginas

Por: Daniela Abella Afanador

Para hablar de Hervé Tullet, hace falta ponerse un overol, tomar lápices de colores y una hoja de papel para dejar a la mente fluir y sumergirse en el caos maravilloso que implica su proceso creativo. El ejercicio de Tullet a la hora de crear sus libros se trata de liberar a la consciencia de prejuicios o preguntas, es una invitación a la intuición, a las musas de la creatividad para darle vida a ideas que de repente parecen distantes y que solo en el oficio del hacer se manifiestan en orden. 

Así, para dar el primer trazo de esta página en blanco, empezaré por contarles quién es este autor de libros infantiles y cómo llegó a este oficio. 

Tullet es un artista y autor de libros para niños que nació en Avranches (Normandía, Francia) en 1958. Después de estudiar ilustración y comunicación visual, trabajó durante una década en publicidad. En 1990 hizo sus primeras ilustraciones para prensa y en 1992 su vida cambia cuando nace su hijo quien fuera la inspiración para escribir su primer libro Comment Papa a rencontré Maman que publica en 1994 y lo que lo lleva a dedicarse a escribir e ilustrar libros para niños. 

En el momento de su publicación, el mercado de la literatura infantil estaba experimentando un cambio profundo en términos de técnicas y calidad. Hervé era un ilustrador freelance que pintaba como hobby y no tenía una motivación urgente inicial para hacer libros. Sin embargo, sumergirse en el mundo de los libros empezó a llamarle la atención y su experiencia como papá lo llevó a buscar nuevas formas de fomentar la lectura con sus hijos.

Comment papa a rencontré maman (Como papá conoció a mamá), Hachette Jeunesse, 1994.

Tullet señala en su libro Art of Play (2022): “Cuando imaginaba mi primer libro para niños, pensaba que entendía la mecánica de este tipo de libros. Un padre lee al niño: el padre se divierte, el niño se divierte viendo a su padre divertirse. Al menos eso era lo que yo había experimentado con mis hijos y con ciertos libros que podía encontrar en ese momento. Quería hacer un libro que fuera divertido tanto para adultos como para niños, pero que se mantuviera a nivel infantil. Eso no significa ponerse a cuatro patas. Significa hablar normalmente y, sobre todo, no dudar en dirigirse directamente a los niños. A través de esta experiencia, inventé varias cosas” (Tullet, 2022). 

Este libro despertó un interés en los lectores que buscaban historias para antes de dormir fuera de lo tradicional. Los libreros y bibliotecarios percibieron su singularidad por el estilo de un dibujo suelto, sin ser perfecto y más bien guiado por la idea o concepto. Tullet buscó aplicar sus conocimientos en publicidad desarrollando estas narrativas en sus libros, entendiendo el ritmo, el paso de página, incluyendo elementos de interacción como un recorte o solapa y la intensidad en el humor para que la idea tuviera los efectos que busca. 

Sobre su primer libro, el autor se refiere en Art of play:

“Mi primer libro para niños era, en cierto sentido, el libro de un publicista. Un poco de moda, un poco del momento, divertido, con un tema que abordaba cuestiones aún no tratadas en la literatura infantil. Desde cierto punto de vista, es un libro sobre el amor y la violencia—¿Quizás mi primera provocación? De hecho, la historia en sí no es el evento principal, o al menos no está destinada a tomarse al pie de la letra. Más bien, es el juego de asociaciones entre ideas y las representaciones humorísticas lo que constituye el atractivo principal del libro” (Tullet, 2022). 

Si bien este primer título no fue un best seller, el segundo libro hizo una secuela y estaba mejor dibujado, el tercero continuó bajo el mismo concepto y fue aún mejor (Comment j’ai sauvé ma mamman y Comment j’ai sauvé mon papa, respectivamente) . Su estilo fue tomando forma Y así sus libros son la progresión de una misma idea. En ese sentido, Tullet se ha caracterizado por presentar en su propuesta editorial una dinámica de oposiciones dialécticas que se han ido refinando con los años. 

Los libros conceptuales son su especialidad y por eso en 1997 publica el libro que lo catapultó en la industria infantil. Se trató de de Faut pas confondre (1997) publicado por la editorial Seuil Jeunesse, un libro sobre los opuestos, un tema que aún no se había explorado a profundidad en los libros conceptuales para niños pero que luego sería ampliamente adoptado, hasta convertirse en un género infantil en sí mismo. Así fue como el libro de Hervé fue reconocido con un Premio Ragazzi en la Feria Internacional del Libro Infantil de Bolonia, en la categoría de no ficción, con un énfasis en «una sensación de completa innovación.» Incluso hoy en día la calidad contemporánea del libro se expresa claramente, a través de la pluralidad de conceptos incluidos, el movimiento de página a página y el uso del agujero o solapa (que ya había incluido en su primer libro). Para Tullet este libro ha sido fundamental en su carrera. 

Faut pas confondre (Night and Day), Seuil Jenunesse,1997.

Siempre dicen que los artistas están haciendo la misma obra, para el caso de Tullet, se dice que siempre está haciendo el mismo libro y por eso Faut pas confondre (Night and Day en su edición en inglés) es su base. Los fundamentos de los opuestos (grande, pequeño, derecha izquierda, arriba, abajo) son una progresión de una idea que ha permeado los más de 75 libros que ha creado Tullet.  Con sus libros, Tullet nos habla a todos, sus obras se tocan tanto como se leen. A menudo, sus libros superan el marco de sus páginas, invitando a los lectores a interactuar entre ellos e incluso a enriquecer el libro con sus propias experiencias. 

Seguir navegando la propuesta de Tullet nos lleva a ver en su obra títulos como Turlututu: C’est Magique (Turlututú: cuentos mágicos en su edición en español). Este libro publicado en 2003 por Seuil Jeunesse fue el primer paso hacia el sistema narrativo que se revelaría en su totalidad con Press Here siete años más tarde. Aquí la idea es jugar con la fuerza persuasiva del narrador para llevar al lector a interactuar con el libro de diversas formas. Aquí se establece un personaje/narrador, Turlulutú. Se dibuja de manera arquetípica con una cabeza coronada y un corazón en forma de ojo que habla directamente al lector, interactúa con él, lo cuestiona y moviliza. Lo interesante es que Tullet es el propio Turlulutú (Tutu de Tullet), es él en dos dimensiones y representa el movimiento y la expresividad que representa como intérprete Tullet cuando sube a un escenario o lee un libro a un pequeño lector. 

Turlututu: C’est magique! (Turlututú: cuentos mágicos), Seuil Jeunesse, 2003

Aunque muchos libros para niños muestran personajes mágicos como hadas o brujas, Hervé se esforzó por ofrecer a los niños un fuerte elemento de verdad en la magia y hacerla efectiva dentro del libro. Un simple cambio de página produce acciones anticipadas, que el narrador declara mágicas. En el tercer libro de la serie Turlututu, ¡C’est toute une histoire! (¡Es toda una historia!), el mediador que lee en voz alta (por lo tanto, el adulto) se encuentra en una posición retadora frente a sus interlocutores, ya que la narración les hace describir imágenes con palabras que no coinciden. En este libro esta inversión es fundamental. Dado que la imagen se muestra pero la palabra que la acompaña es incorrecta, de repente el niño es el que sabe leer, no el adulto. El dibujo del sol está acompañado por la palabra “un radiador” el carro con “un caballo”.

Otro de los títulos de Hervé que fue una revolución en su propuesta se trata de ¡Soy un Blop!

Moi, c’est Blop! (¡Soy un Blop!) Les édition du Panama, 2005/Phaidon, 2013

Con su forma trapezoidal y sus variantes cromáticas en la portada este libro ha sido una sensación por su originalidad. El libro ofrece oposiciones (la constante en los libros de Tullet) como blanco, negro, alto, bajo, pequeño, grande. De página en página, el lector es testigos de ideas puestas en acción, cada vez más ricas, audaces y sorprendentes, como si presenciara el desarrollo de un pensamiento creativo en tiempo real. El libro es una fábrica de ideas en el que el lector encuentra el mismo uso de la repetición, transformación y combinación de formas y colores donde el símbolo del Blop es emblemático.

En su libro Art of Play, Tullet explicaba que el Blop era una idea de una mancha repetitiva que tenía un vínculo con el arte marginal o el Arte Povera1 , la obsesión de Tullet con la forma quería revelar algo o emular la sensación que tuvo cuando leyó Pequeño Azul y Pequeño Amarillo de Leo Lionni donde creó un universo entero y emociones con sencillos pedazos de papel de color.

Este libro ha sido uno de los referentes para Hervé Tullet en el desarrollo conceptual de su libro ¡Soy un Blop!

Hervé inventó una forma que tiene la simplicidad de la geometría pero que aparece en la naturaleza como un trébol, una cruz, una mariposa y un número infinito de representaciones. Y esta pluralidad de imágenes se demostraría con las contribuciones que le llegaron como respuesta a la publicación de su blog en la página web donde le pidió a los lectores que le enviaran su versión de Blop y encontró que todos tenían una idea diferente. Incluso descubrió que el Blop era una fuera que ya existía cuando publicó el libro, que estaba en todas partes en la cotidianidad. Este título tuvo un impacto además sonoro en la promoción de lectura y aunque tiene una extensión de más de 90 páginas el libro es un éxito cuando los niños interactúan con él. De hecho, Tullet hizo una serie animada a los Blops, creó un espacio con su propio universo para este personaje y por primera vez animó una de sus figuras y pudo imaginar una coreografía que luego se vería más sofisticada en su próximo título.

Así que llega el año 2010 y el título que impulsó aún más su trayectoria tomó vida. Se trata de Press Here o Un libro. Durante 20 años Hervé venía perfeccionando su idea de opuestos dialécticos y su principio de interacción narrativa. Para la primera década del siglo XXI empezaron a aparecer las tabletas táctiles así que Hervé se apoyo en los reflejos de los jóvenes lectores que habían aprendido a usar estos dispositivos multimedia para que interactuaran con un punto amarillo en un libro que produce un efecto inmediato de pasar la página, de profluencia. El libro es maravilloso porque anticipa la reacción del lector, la determina con su instrucción. Con esto da la ilusión de que él texto o la historia es quien obedece esas órdenes del lector. La inteligencia de este libro es que antes en el mundo de los libros infantiles no se había propuesto algo similar.

Un livre / Press here Bayard Jeunesse 2010

Del Blop, Hervé pasó al punto. Era un paso radical porque así fuera una obviedad gráfica, la forma más pura de dibujo para una idea era el punto. Hervé hizo sus primeros intentos con puntos en una partitura musical, denotando el movimiento, luego pasó a un cuaderno pero le faltaba la multiplicación de los puntos, tenía de fondo una claridad matemática para que todo hiciera sentido. Este título lo creó en dos días, hizo los primeros bocetos en un papel mate con marcadores, luego cambio de papel a uno mas corrugado o seco y puso un dedo sobre el punto y dejó una huella, como un movimiento ligero. Con este momento de creación en desarrollo empezó a dibujar y su primer punto fue uno amarillo, como un sol. Para Hervé hacer este libro era una apuesta por desarrollar el Pequeño Azul y Pequeño Amarillo del siglo XXI pero nada igualará el éxito de Lionni.

Un Libro, publicado en 2010, sintetiza el trabajo de Hervé Tullet hasta la esencia: solo tres puntos, uno amarillo, uno azul y uno rojo, y la magia opera. Verdadero éxito de crítica y público, se ha traducido a más de treinta idiomas.

ARTISTA EDUCADOR

Hay otra faceta de Tullet y es su interés en la educación. Además de escribir e ilustrar sus libros, Hervé imparte talleres que mezclan mezclan performance, dibujo, arte público y música, que lo han llevado a visitar escuelas y e instituciones como museo en Corea, Turquía, Londres y otros lugares, y alimentan su creatividad y su deseo de compartir su arte con niños, padres y profesores.

Desde 2015 vive en Estados Unidos con su familia y ha realizado numerosos talleres en lugares prestigiosos como la Librería del Congreso de Washington, el MoMA y el Guggenheim Museum en Nueva York y diseñó exposiciones en torno a su trabajo (Invisible Dog Art Center, Children’s Museum of Pittsburgh). En 2018, por primera vez, una retrospectiva fue dedicada a su obra en Seúl. Ha tenido grandes exposiciones en museos (Shapes & Colors, Albright Knox Museum, Buffalo, 2021), instalaciones efímeras (Mantova, 2021) y residencias artísticas participativas (Terre d’Incanto, Lauco, Friuli, 2021).

En paralelo, Tullet ha venido desarrollando una cruzada artística llamada L’Expo Ideale! Avec Hervé Tullet que es un un proyecto colaborativo basado en su arte y su filosofía que propone a sus participantes realizar su propia exposición Hervé Tullet con la ayuda de una serie de cápsulas de video puestas a su disposición en la página del proyecto. A la fecha, se han realizado cientos de exposiciones de todos los tamaños y colores en todo el mundo.

Para terminar este repaso de la propuesta de editorial de Hervé Tullet, sumaremos la respuesta que nos dio a Y si me cuentas un cuento sobre su propuesta creativa en el desarrollo de sus historias.

Y si me cuentas un cuento: ¿Hervé, cuéntanos cómo desarrollas las ideas de tu libros?

Herve Tullet (H.T): En pocas palabras, pienso que acumulo sensaciones y espero un clic; cuando llega, es una evidencia de lo que buscaba. Tomo notas de vez en cuando, por supuesto, pero el clic sigue siendo el momento más importante. También pienso que mi trabajo es una construcción, una línea, y creo que cada libro de alguna manera prepara el siguiente, como una evolución que casi da la idea del próximo.

Y si me cuentas un cuento: ¿En tu proceso creativo, trabajas con bitácoras o cómo creas las ilustraciones?

Herve Tullet (H.T): Creo una idea. Entonces necesito una energía. Para crear los dibujos, muchos de ellos con mucha espontaneidad. Dibujos compartidos con mi director de arte y editor para empezar a trabajar y terminar la obra lo más cercana posible a la idea.

Y si me cuentas un cuento: A propósito de tu libro La danse de Mais, me preguntaba si tocas piano, en tu estudio sé que tienes un teclado y en algunas entrevistas señalas que te ves a ti mismo como un jugador de jazz o un director de orquesta cuando hablas de tus proyectos en la escuela. En ese sentido, ¿Cuál es tu relación la música? ¿Hay alguna canción que te inspire mientras trabajas?

Herve Tullet (H.T): Toco el piano mal. Creo que la música que elijo es la adecuada para crear un libro o un taller. La música ayuda mucho a crear esa energía necesaria en el libro para asegurarse de que el lector sienta esa energía, y la aplique en su propia lectura, sintiendo el movimiento, la alegría, la sensación de libro inacabado con el que puedes jugar y demás.

Hervé fue muy generoso con sus respuestas, me remitió a su libro Art of Play y Tengo una idea donde ha recogido cada uno de sus procesos creativos. En medio de mis cuestionamientos decidió compartirme una ilustración con mi nombre para mostrarme cómo pintaba.

  1. El arte povera o arte pobre fue una corriente artística de 1960 que surge en Italia y se caracteriza por el uso de elementos humildes y sencillos para crear. No utilizaban materiales industriales. ↩︎

Fuentes

1.Las imágenes de los libros para este artículo se tomaron de la página web del autor.

2. Las imágenes del autor fueron compartidas por Hervé Tullet.

3. Tullet, H, Van der Linden, S. 2022. Art of play: Images and Inspirations froma a Life of Radical Creativity. Chronicle Books.

4. Entrevista vía Email con Hervé Tullet, Abril 2024.

5. Parte de la información consultada en este perfil se construyó a partir de notas de prensa que el autor compartió conmigo. Así mismo, una de las fuentes fue su página web: https://herve-tullet.com/

Esta investigación hace parte de la entrega final de la clase Fundamentos de la Literatura Infantil de la Especialización de Literatura Infantil y Juvenil de la Pontificia Universidad Javeriana.

Gerbera Ediciones, la editorial que nos incluye a todos

Gerbera Ediciones llega a Colombia de la mano de la librería Oso de Anteojos. Con una propuesta inclusiva y de alta calidad literaria, esta editorial es reconocida como la primera y la única de Latinoamérica con un perfil totalmente inclusivo.

En otras palabras, su catálogo reúne libros para niños normo lectores, con dislexia y ceguera. Es un público amplio, inclusivo y equitativo. De sus 50 títulos, el 20 por ciento son tres veces inclusivos.

Y si me cuentas tuvo la oportunidad de conversar con Fabiana Nolla Portillo, su directora editorial, para conocer más sobre su historia y los títulos que traen al país.

¿De qué manera nace Gerbera Ediciones?

Fabiana Nolla Portillo (F.N.:): Gerbera Ediciones nació hace 10 años. Después de trabajar como librera, decidí dedicarme exclusivamente hacer libros. Empecé haciendo libros en tela para bebé, que casi no había en el mercado. Después una situación con una amiga de mi hijo cambió la historia y empezó a definir la misión editorial de Gerbera.

Fabiana Nolla Portillo

¿Cuál fue ese punto de quiebre que te motivó a crear libros para niños con dislexia o ceguera?

F.N.: Todo empezó en el cumpleaños de una amiga de mi hijo, que en ese entonces tenía unos 6 años. La niña decidió no invitarlo a su celebración porque siempre regalábamos libros para estas ocasiones. Cuando mi hijo me contó la historia llamé a la mamá de la niña para saber por qué era motivo de no invitación regalar un libro. Sin saber lo ocurrido, la mamá me pidió disculpas y me contó que justo ese día acababan de diagnosticar a su hija con dislexia. Así que regalarle un libro era igual que darle una piedra, no tenía sentido para ella porque no podía leerlo.

La niña estaba a apunto de repetir curso porque todo el año había entregado sus evaluaciones en blanco. No podía leer los exámenes porque estaban hechos a mano por la profesora, era ilegible para ella. Así que cuando me enteré de la situación y empecé a investigar de qué se trataba la dislexia decidí que no podía hacer libros que discriminaran a un sector de la población.

Uno de cada 10 niños en el mundo tiene dislexia.

Asociación Dislexia y Familia Disfam

¿Cuál fue tu plan de acción para empezar a editar estos libros?

F.N.: Después de lo que ocurrió, decidí que el primer libro que iba a hacer para una persona con dislexia sería para la amiga de mi hijo. Me reuní con una ilustradora y coincidió que ella también era disléxica. Nos pusimos a investigar y nos encontramos con el desarrollo de una tipografía especial para disléxicos que se llama Opendyslexic, creada para aumentar la legibilidad y favorecer la lectura continua. Esa es la que actualmente utilizamos en todos los libros de Gerbera.

Así que la historia tiene un final feliz. Cuando llegó el cumpleaños de la niña llevamos de regalo el prototipo del libro. Para que lo abriera le dijimos lo especial que era la historia y cuando por fin se decidió a verlo, sus ojos lo dijeron todo. Por primera vez empezó a leer de corrido, fue maravilloso porque nadie la había escuchado leer en voz alta. Desde ese momento tomé la decisión de empezar a publicar todos los libros con esa tipografía. Quienes busquen publicar en Gerbera deben adaptarse a la regla de incluir a todos.

¿Qué características tiene la tipografía Opendyslexic?

F.N.: Es una tipografía que tiene mayor peso en la base, eso hace que la letra no salte al momento de ser leída. Además, tiene un espacio especial entre letra y letra. Esto permite que no roten porque para una persona disléxica las letras giran. Con esta tipografía el texto está quieto y pueden leer de corrido y sin necesidad de otro instrumento. Es importante mencionar que la tipografía no se utiliza en color negro porque dificulta la lectura cuando hace contraste con el color blanco. Para un normo lector es imperceptible el cambio, pero para una persona con dislexia leer en tinta negra es más difícil.

Cuando un disléxico lee un texto con una tipografía común usualmente utiliza unas regletas que tapan los renglones de arriba y de abajo para que las letras no se muevan. Sin embargo, esto hace más difícil el momento de la lectura.

En promedio, una persona con dislexia tarda 4 veces más en leer que un normo lector.  

Fabiana Nolla Portillo

¿Cuáles son los elementos que desde tu mirada deben ofrecer los libros para niños?

F.N.: Nosotros publicamos literatura en general. Más que tener una serie de elementos editamos libros para niños con la diferencia de que tienen una tipografía accesible para todos los lectores. Las historias son todas las posibles, desde un sentido narrativo hablamos de todo tipo de temas incluyendo el autismo o la dislexia. Nuestra misión editorial es la inclusión y la calidad literaria. Doña dolores, por ejemplo, uno de nuestros títulos más conocidos, habla de una niña con dislexia sin decirlo, te da todas las pistas.

¿De qué manera retrata Doña Dolores la experiencia de un niño con dislexia?

F.N.: Verónica Taube, su autora, está en la Asociación de Dislexia y Familia DISFAM, es psicopedagoga, atiende y diagnóstica chicos con dislexia y es disléxica. Este libro es su testimonio. Verónica cuenta lo difícil que era para ella un día de escuela, narra cómo inventaba todos los días un dolor distinto para no tener que ir. Su mamá le puso el sobrenombre de doña dolores. Ella contaba que las evaluaciones las veía como monstruos, todo en rojo, todo mal, sin poder completarse. Los dolores inventados fueron su mecanismo para esconder lo que le pasaba. Además, su hermana era abanderada en el colegio entonces siempre sentía las comparaciones sobre su desempeño.

En el catálogo de Gerbera además de libros para lectores con dislexia también tienen libros para lectores ciegos, ¿cómo empezaron a editarlos?

F.N.: Empezamos a editar libros en braille hace 5 años por una situación en un aula de clases. En una escuela estaban leyendo SERAFINA, uno de nuestros títulos ilustrados de poesía. Hice una visita con la autora para que hablara del libro con los alumnos. Cada niño tenía su propio ejemplar y pasaban uno a uno a leer un fragmento de la historia. Llegó el turno de una niña que levantó su mano para poderse poner de pie, la directora la ayudó a levantar y la trajo al lado nuestro para que leyera, traía bajo el brazo una carpeta. 

En ese momento yo no noté qué llevaba, de repente abre la carpeta y veo el libro traducido completo al braille, hecho artesanalmente por su maestra y la madre. Hicieron algo hermoso, el libro estaba lleno de texturas, le habían dibujado todas las ilustraciones con tela y lana para que ella pudiera descifrar el personaje.

A mí me pareció maravilloso y lo compartí en redes sociales. Para mi sorpresa, muchas personas empezaron a preguntarme si yo vendía el libro. Un mes después, la Biblioteca Ilusiones, para personas ciegas, le enviaron a la niña una versión en braille, en hoja blanca y las ilustraciones con textura. Volví a compartir la experiencia en redes y terminé de confirmar, por todos los mensajes que recibí con intención de comprarlo, que no existía una editorial que publicara libros en braille para chicos. Todo lo que había era braille blanco, libros exclusivos para ciegos, nada ilustrado.

¿Cómo es un libro en braille de Gerbera Ediciones?

F.N.: La tapa está ilustrada en braille para que reconozcan el personaje que está adentro.  Las ilustraciones internas no están en braille, solamente el texto. La razón es que estos libros tienen que ser inclusivos, por ejemplo, para que un papá ciego le pueda leer a su hijo que es vidente. Un niño puede estar mirando las ilustraciones mientras su papá le lee la historia porque en la misma página están la tinta y el braille.

El propósito ha sido que un niño ciego y uno vidente se puedan sentar en el mismo momento a leer el mismo libro, por eso son tres veces inclusivos porque además la tipografía que utilizamos es apta para lectores con dislexia.

Además, los libros son argollados porque una persona ciega necesita que el libro se abra 180 grados. Para leer lo hacen con dos dedos, uno es el tutor y el otro el lector, ponen un dedo en el renglón y con el otro siguen los puntos. Si los libros tuvieran un lomo sus manos quedarían detenidas y se les imposibilitaría la lectura. De nuestro catálogo 10 de nuestros títulos están traducidos al braille.  

Además de estos títulos a Colombia llegan con una oferta de Canticuénticos. ¿Cómo son estas historias?

F.N.: Son libros ilustrados basados en las letras de las canciones del grupo de música infantil Canticuénticos. Empezamos a distribuirlos hace 5 años cuando lanzamos su primer libro que era El mamboretá y después decidimos reeditarlos. En esas reediciones aplicamos nuestra tipografía para que sea completamente inclusivo. A la fecha tenemos 8 de estos títulos.

¿Qué títulos nos recomiendas leer ahora que podemos encontrarlos en Colombia?

F.N.: Les recomiendo Cuando sea grande quiero ser, es un título con códigos QR que lleva a canciones o a la narración de todo el texto como audiolibro. Es un título maravilloso que también está en braille y ganó este año el premio a mejor álbum multimedia por la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina (Alija), la sección argentina de IBBY.

También recomiendo Mi Vecino, fue reconocido como mejor libro ilustrado por la Alija, está en versión tradicional y en braille. Y, Mi mundo, es otro título entrañable que habla sobre el mundo de un niño con autismo. La ilustradora se dedicó 9 meses a investigar el tema para poder hacer cada una de las escenas de la historia. La experiencia que tuvimos fue maravillosa.

Los libros de Gerbera Ediciones están disponibles en Colombia gracias a la librería Oso de Anteojos. Pueden visitarlos en la Carrera 7 – 32-84 en el Centro Comercial San Martín

Los encuentran en sus redes sociales :

Instagram: https://www.instagram.com/osodeanteojostiendadelibros/ Facebook: https://www.facebook.com/osodeanteojoslibros

¡CLUB DE LECTURA! #DescubramosLeyendo

Estoy muy feliz de compartirles que voy a liderar dos clubes de lectura virtuales para niños.

Con Cuarentrenate vamos a crear primeros momentos lectores de la mano de Roald Dahl con dos textos maravillosos. 

Por un lado, Matilda, para una franja de 10 a 12 años y, por el otro Cuentos en verso para niños perversos para niños de 8 a 10 años. 

Los invito para que se sumen a #DescubramosLeyendo

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Les comparto los enlaces para ambos cursos

  1. https://cuarentrenate.com/producto/descubramos-leyendo-cuentos-en-verso-para-ninos-perversos-de-roal-dahl/ 
  2. https://cuarentrenate.com/producto/descubramos-leyendo-matilda-de-roal-dahl/ 

Ambos libros pueden conseguirlos en las principales librerías del país. Son de la editorial Santillana del sello Lo que leo. 

Adivina cuánto te quiero

A veces olvidamos qué se siente ser leído. Se nos olvida  cómo es escuchar una historia antes de dormir o tomar un libro solo por el simple placer de repetir el cuento una y otra vez. Parecen cosas de niños. 

Lo cierto es que en medio de estos tiempos de cuarentena, donde grandes lectores han ofrecido sus voces de manera virtual para narrar cuentos a miles de niños, nos hemos olvidado de que nosotros también, como adultos, necesitamos que nos lean un cuento antes de dormir. Seguro es una mejor opción en vez de ver el noticiero. 

Así que lo hice. Decidí que iba a leerle un libro antes de dormir a mi mamá. Invertí los papeles. Ella siempre ha cuidado de mi con grandes historias así que era mi momento de traernos a la calma y al presente leyéndole un cuento. 

Elegí un libro al azar de la biblioteca: Adivina cuánto te quiero de Sam McBratney y Anita Jeram. Este es un álbum ilustrado de la editorial Kokinos que de una forma muy tierna y acertada narra la historia de una liebre grande y una liebre pequeña que intentan demostrarse cuánto se quieren. Y se dan cuenta de que a veces describir el tamaño de los sentimientos no es tan sencillo porque el amor no tiene una medida.  

Adivina cuánto te quiero

Y qué momento más lindo tuvimos con mi mamá leyendo este cuento, además porque ella me lo regaló, entonces era una doble emoción, ella podía ser la liebre grande y yo la liebre pequeña. Lloramos, nos reímos y no hemos parado de leer juntas antes de dormir.

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Con estos momentos lectores que sigo construyendo, fortalecí un ritual que por la premura del tiempo subestimamos y olvidamos. Es por eso que los niños disfrutan tanto recibir la historia narrada por sus padres y la razón por la que la promoción de lectura en casa es tan valiosa. Sobre todo, estos momentos nos hacen recordar que las grandes historias para los más pequeños están prescritas para todas las edades y siempre serán una buena excusa para reencontrarnos. 

¡Te quiero hasta el infinito, mamá! (Vamos a ver si le gané) 

 

 

FILBo Emprende 2019

Generación 2019 de emprendedores del sector editorial en Filbo Emprende 2019

Por segundo año, la Feria Internacional del Libro de Bogotá abrió un espacio a los emprendedores para fortalecer proyectos del sector editorial con la convocatoria #FilboEmprende2019

Y si me cuentas un cuento formó parte del grupo de emprendimientos que decidió apostarle a los libros y a la industria editorial para desarrollar proyectos culturales.

Durante cinco días, con el apoyo de la Cámara Colombiana del Libro, el Ministerio de Cultura, la Alcaldía de Bogotá y la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), 23 emprendedores del sector editorial participamos de una jornada intensiva de formación.

El objetivo de la actividad consitió en fortalecer y aterrizar el sueño con el que llegamos  a la convocatoria. Para eso nos capacitaron en industria culturales, nos presentaron el contexto acutal del sector editorial en colombia y en el desarrollo de un modelo de negocio.

Aprendimos de dos mujeres geniales que nos acompañaron todo el camino. Por un lado, Nubia Macías,  gestora cultural mexicana, directora de NM Consultora y exdirectora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Por el otro, Ruth Torres asesora de emprendimiento en industrias culturales de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Ambas se dieron a la tarea de escuchar cada una de nuestras ideas y de enfocarnos para crear verdaderos proyectos culturales. Además tuvimos jornadas profesionales con representantes del sector editorial como Bernardo Jaramillo (Cerlalc) Emilia Franco (Siglo del Hombre Editores) María Aragón (Librería Casa Tomada) y Gabriel Nieto (Editorial Planeta).

Quiero resaltar en literatura infantil a cuatro emprededores que vale la pena tener en cuenta. Por un lado, Rueka Books, la primera librería infantil online de Colombia; segundo, la  Librería Oso de Anteojos especializada en diferentes contenidos de arte y con una oferta maravillosa de libros infantiles; tercero, Los Cuentos de Juanita una serie de libros para niños que reune las historia que Juana, su autora, vivió con sus hijos y que ahora a todos nos conmueven. Por último, el proyecto Mamá Booktuber  para acercar la literatura y la lectura a las familias desde los consejos de una experta en libros infantiles.

Fue una experiencia maravillosa que además, entre otras cosas, nos permitió crear entre los emprededores un equipo para apoyarnos mutuamente con nuestras ideas y seguir adelante.

Participantes de FILBo Emprende 2019

 

“Los pequeños lectores son brillantes, críticos y sin prejuicios”, Mariana Massarani.

Mariana Massarani se ha entregado por completo al oficio de ilustrar y escribir libros infantiles. Ha escrito doce libros e ilustrado más de 150 obras de diversos autores.

En esta entrevista conversamos, gracias a las maravillas del traductor online, sobre su recorrido, su relación con la lectura y, por supuesto, acerca de su más reciente trabajo con Cataplum Libros ilustrando Inés del escritor brasileño Roger Mello.

¿Quién es ese público para el que escribes e ilustras?

Mariana Mssanari (M.M.): Los pequeños lectores son brillantes, inventivos, críticos y sin prejuicios. Es un público difícil de agradar, instigadores, maravillosos. No deben ser subestimados y jamás ahogarlos con diminutivos tontos.

¿Cuáles son los elementos que desde tu mirada debe ofrecer un libro para niños?

M.M.: Un libro puede ser sobre cualquier tema pero inteligente, único, especial, triste o divertido, que de placer.

¿Cuál fue tu primer momento lector?

M.M.: Mi abuela materna también leía para mí y mis hermanos. Era Reinações de Narizinho del Monteiro Lobato, un escritor muy popular en Brasil. En mi casa tenía una estantería que ocupaba una pared entera. Todos de la casa podían tomar cualquiera de los libros. Antes de saber leer recuerdo quedarme horas mirando un libro de pintura egipcia, era un libro de imágenes que para mí era maravilloso, ni sabía quiénes eran, de qué época, pero me encantaba.

As Reinações de Narizinho

En tu carrea qué fue primero, ¿escribir o dibujar?

M.M.: Siempre me ha gustado mucho dibujar. Hoy en día cuando escribo un libro, primero hago todas las ilustraciones, un storyboard y luego escribo el texto.

¿Cuándo ilustras que tanto imprimes de tus experiencias personales?

M.M.: Creo que utilizo todo lo que veo a mi alrededor, en la calle, en los libros, en las películas y en mi familia.

A Minha avó

¿Cómo llegaste a la literatura para niños?

M.M.: Siempre fui apasionada por libros infantiles. Cuando era niña los libros que tenía al alcance en Brasil eran de tradición inglesa, francesa y americana. Teníamos buenos textos pero el objeto libro era muy pobre. Me gusta mucho leer libros para adultos pero mi pasión son los libros para los niños.

¿Cómo nace tu libro Inés que publicaste con Cataplum Libros?

M.M.: Fue el Roger Mello mi gran amigo que propuso. Roger escribió la historia y luego me invitó a ilustrar.

Inés, Roger Mello y Mariana Massarani

¿Qué es lo que más te gustó de ilustrar Inés?

M.M.: ¡Todo! El texto, la historia y la época. Buscar en la Edad Media en Portugal me dio una inmensa alegría. También por primera vez usé tinta PVA, era una técnica nueva para mí y que se mostró muy, muy placentera.

Inés, Roger Mello

Como ilustradora, has asumido el reto de acompañar las historias de diferentes autores. Me gustaría saber, ¿cómo es tu relación con el autor y el proceso para desarrollar las ilustraciones?

 M.M.: Siempre escojo textos con los que tengo afinidad, que al pequeño lector le van a gustar. A veces trabajo con amigos como en el caso con Roger, una sociedad intrincada, llena de conversaciones. Pero la mayoría de las veces prefiero no intercambiar muchas ideas con el autor del texto.

Inés, Roger Mello y Mariana Massarani

¿Además de hacer trabajos como ilustradora en qué otros proyectos editoriales has trabajado?

M.M.: Ilustro mucho para una revista brasileña de ciencia para niños, durante 13 años hice dibujos en un periódico, hago carteles. Ahora voy a trabajar un libro de juego para niños.

De tus proyectos, ¿cuál consideras ha sido especialmente importante en tu trayectoria?

M.M.: Los libros junto con Roger Mello, son tres, Inés, Vecino, Vecina y Enreduana. Varios que hice con Ruth Rocha. Maniática de la explicación de Adriana Falcão, salió en español en México. Y uno de mi autoría que se llama Banho.

Banho! Mariana Massarani

¿Qué técnicas sueles utilizar cuando dibujas?

M.M.: Me gusta variar dependiendo del texto. Uso mucho el trazo a tinta china con pluma o pincel, coloreando con tinta acuarela ya lista, tipo ecoline, también puedo usar lapiz bien suave con tinta acrílica o tinta PVA. Y a veces recortes de papel. También en algunos trabajos dibujo en papel y luego hago todo lo demás en digital.

¿Cuáles son los ilustradores o autores referentes, que te inspiran e influyen?

M.M.: Roger Mello, Ciça Fittipaldi, Geraldo Valério, Kitty Crowther, Edward Gorey, Quentin Blake e Jean de Brunhoff.

¿Cuáles son tus próximos trabajos?

M.M.: Estoy trabajando en dos al mismo tiempo, uno de una familia de robots para niños muy pequeños y uno sobre un niño y un pulpo.

Nos recomiendas un libro

M.M.:  “A Nau Catarineta” de Roger Mello.

Nau Catarineta

“La lectura es la herramienta más sencilla y placentera para compartir tiempo con los hijos”, Mariana Ruiz Johnson.

La familia Ruiz Johnson está rodeada de historias y libros. La mamá de Mariana se dedicaba a la ilustración infantil y su papá diseñaba tapas de libros y era un gran dibujante, ambos estudiaron bellas artes. De ahí que Mariana, desde muy pequeña, dibujara y tuviera al alcance materiales para hacer sus propios libros y también se viera influenciada para transformar su gusto y habilidad por la ilustración en su carrera.

Mariana también es mamá de dos chicos que han inspirado sus historias así que no es de extrañar que los juguetes, habitaciones desordenadas y actitudes de sus hijos las podamos leer y encontrar en sus libros.

Y si me cuentas conversó con ella para hablar sobre su trayectoria y su más reciente publicación La gallina y el monstruo, una de las novedades para la Feria Internacional del Libro de Bogotá de la editorial Cataplum Libros.

¿Cómo llegaste a la literatura infantil?

Mariana Ruiz Johnson (M.R.:): Siempre vi cómo eran los procesos de edición y de ilustración de libros en mi casa, fui testigo de cómo se podía llegar desde una idea a un libro. Cuando era chica me sentaba y hacía mis propios libros con papel, lápices y tijeras. Además, creo que el gran motivo de acercarme a la literatura infantil fue gracias a mi mamá porque me cantaba, me leía libros, nos dedicábamos a explorar las ilustraciones y esos momentos de conexión con ella fueron fundadores para mí.

¿Qué historias recuerdas que te marcaran la infancia?

M.R.: Mi mamá era de familia inglesa entonces me leía clásicos como Ricitos de Oro y los tres osos, Los tres chivos y cuentos que vienen de esa tradición y que fueron significativos para mí. Después yo crecí y empecé a tener la necesidad de leer mis propios libros y tomar mis propias decisiones lectoras. Para eso me llevaban a las librerías y empecé a leer autores argentinos porque aquí hay una gran oferta de literatura infantil y juvenil.

¿Cómo das inicio al proceso creativo desde las dos miradas que tienes?

M.R.: Me interesa explorar todas las áreas del libro infantil y juvenil y del libro ilustrado en general. Por ejemplo, las historietas, los libros para bebés y los libros silentes. Yo estoy escribiendo todo el tiempo, no solo libros para chicos sino también poesía, por ejemplo. La palabra es algo que necesito ejercitar y explorar todo el tiempo. Es el universo donde me siento menos segura, tal vez la imagen es algo que domino más por una cuestión de tiempo y experiencia. Son dos mundos que funcionan juntos y cuando trabajo con autores me gusta mucho meter mi ojo en la palabra del otro y acompañar su proceso de escritura.

¿Cómo es el ejercicio creativo de hacer un libro álbum desde la ilustración cuando no eres la autora de la historia?

M.R.: Parte del ejercicio consiste en analizar qué sucede cuando un texto y una imagen funcionan juntos y cómo esa relación la puedo potenciar para ofrecer un nuevo sentido al lector. Para mi es importante que el lector pueda extraer eso de la imagen y tenga un rol activo en la lectura. Generalmente siempre busco que haya diferentes capas de lectura, esa es mi búsqueda. Mi objetivo es que el lector mire la imagen en una primera instancia y le genere un impacto, luego de ese impacto estético encuentre que hay segundas historias, humor y relatos que suceden en el fondo para que la lectura no sea lineal. Y para hacerlo desde hace un tiempo vengo ejercitando una manera de mirar que me permite encontrar la sinergia entre texto e imagen. Mi labor como ilustradora de un texto ajeno es que mi voz aparezca en las imágenes, que aporte algo a esa historia y que me den libertad para hacerlo.

¿Cómo fue la construcción de La gallina y el monstruo, el libro que trabajaste junto a Triunfo Arciniegas y que publicó Cataplum Libros?

M.R.: El texto de La gallina y el monstruo es una historia sencilla que tiene una línea narrativa muy simple y que asocio con un público de niños pequeños. A mi eso me sedujo, es un terreno que quiero explorar porque tengo dos hijos pequeños. Así que quise mantener el espíritu del texto en la simpleza, que fuera sencillo de leer y que los personajes se reconocieran. Es un texto lleno de muchísima ternura y quería mantener eso. No hay una complejidad grande en las ilustraciones, pero sí hay mucho trabajo en el ritmo, en el encuadre cuando el personaje encuentra ese “monstruo” en el bosque. Trabajé muchísimo la secuencia y el color para que fuera cambiando según el momento del día y se fuera generando la idea de un bosque, uno de los protagonistas del libro. Sobre todo, mi intención era mostrar la relación de ternura entre los personajes, la gallina, sus hijos y ese nuevo pollito que adopta en su familia.

Gallina y el monstruo

 

 ¿Qué técnicas utilizaste para este libro?

M.R.: Para este libro trabajé muchísimo en digital. Utilizo a veces texturas o colores que tengo hechos a mano y después los escaneo.

Cataplum-La gallina y el monstruo

¿Ser mamá cambió tu forma de narrar?

M.R.: Sí, muchísimo. Desde que tuve hijos empecé a mirar el mundo con sus ojos, de manera más fresca. Ha sido más fácil conectarme con la mirada infantil con los niños. Yo creo que quienes nos dedicamos a hacer libros para chicos debemos tener algo de esa mirada. Poder bajar a su altura y empezar a mirar el mundo de nuevo con ese asombro y con el juego a flor de piel se traslada muchísimo a mi manera de contar una historia y también le quita un poco de pretensión. Me ayuda a conectarme con cosas más simples, con el humor, con elementos que los chicos disfrutan y que les interesa y que se pueden trasladar a las ilustraciones. Ser mamá también te quita prejuicios porque con ellos te das cuenta que no tienen todas las capas de formación que tenemos los adultos. Hay elementos que incorporo a mi trabajo que tienen que ver con su forma de ver las cosas. Mi trabajo se lo dedico a ellos, son mis primeros lectores y les gusta lo que hago.

Mi hijo pequeño todavía no sabe que los libros son míos o que los hago yo, pero me encanta porque muchos de los que hice son sus preferidos.  

¿Cuál experiencia con los niños te ha dejado asombrada y la compartiste en tus historias?

M.R.: Tuve la necesidad de transformar mi experiencia de maternidad en un libro y escribí Mamá (Kalandraka), un poema. Más que una historia, es un libro que habla de algo universal que es ser mamá, es una sublimación de una experiencia personal. Además, ganó VI Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado en 2013. Después de ese libro, escribí El viaje de mamá (Kalandraka), un libro que cuenta la historia de una mamá elefanta que se tiene que ir de viaje y el hijo se queda en casa con papá. Ese libro surge de una experiencia personal concreta, debía ir a recibir un premio a Italia que implicaba irme varios días de viaje, 10 días cruzando el océano y estaba muy nerviosa y afectada por dejar a mi hijo. Entonces empecé a armar esta historia para contársela a él para que entendiera que iba a regresar después del viaje y que si se quedaba con su papá todo iba a estar bien. Finalmente, la experiencia se transformó en un libro.

¿Cuáles han sido uno de tus trabajos preferidos como ilustradora?

M.R.: Todos los he disfrutado, pero a Mamá le tengo un cariño especial, es un libro que me trajo muchas satisfacciones y que genera muchas cosas en la gente que lo lee. Me pasa algo parecido con Mientras Duermes, un libro silente que maneja la narración a partir de las imágenes y también parte de la experiencia personal. Tiene que ver con mi nueva relación con la noche a partir de ser madre y entender que la noche es un terreno que los chicos, en las mejores circunstancias, no ven. Es un homenaje a la noche desde la perspectiva de una madre que de alguna manera la extraña y le da todo un nuevo significado. Estos dos libros los trabajé sin objetivos puntuales y los dos terminaron ganando premios, son dos historias muy queridas e importantes.

¿Cuál es tu proceso para crear el guion de un libro silente?

M.R.: Es difícil de lograr. La narración con las imágenes debe estar bien lograda. Lo más importante es tener una claridad narrativa, tener lugares comunes en la secuencia que narras como la paleta de colores porque la prioridad es que el libro se entienda. Aquí uno valora que el texto es el ancla que te ayuda a comprender la secuencia. Por eso debes esforzarte para que la imagen resuelva la historia.

¿Qué papel juegan las guardas como elemento narrativo en tus historias?

M.R.: En un libro álbum todos los elementos cuentan. La tapa, la tipografía, las guardas, siempre me interesan como elemento entre decorativo y narrativo, es una propuesta inmersión. Uno entra al libro a través de las guardas, siempre son un recurso más para narrar.

¿Qué técnicas sueles utilizar?

M.R.: Yo trabajo con acrílicos y témpera, mi formación es en pintura, siempre trabajé con el pincel en la mano. Ahora los tiempos editoriales y maternales me llevaron a trabajar de manera digital. Me interesa mucho el trabajo a mano, por eso tengo libretas donde hago dibujos en otras técnicas. El color para mi es muy importante y lo utilizo muchísimo a nivel narrativo y me refugio mucho en ese elemento como ilustradora.

El rojo siempre está presente en tus ilustraciones

M.R.: Tengo una preferencia personal. El color es lo primero que se me viene a la cabeza cuando me llega un texto o cuando tengo una idea. La paleta de colores es la primera vibración que tengo y lo que me signa el trabajo del libro. A partir de la paleta construyo todo el libro por eso se ve tanto en los resultados. Trabajo con contrastes fuertes de color por eso mis libros son coloridos. Cada libro te pide una paleta diferente por eso lo primero que resuelvo en mi cabeza.

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¿Quién fue tu inspiración en la ilustración? ¿Cuáles son tus referentes, lo que te inspira o te influye?

M.R.: Es muy importante estar consumiendo cultura y viendo qué es lo que hacen otros autores y autoras en todas las áreas de las artes. A mi me resulta muy inspirador el cine porque tiene mucho que ver con la narración que requieren los libros álbum, tienen muchas cosas en común con el libro ilustrado. Por eso admiro a grandes directores como Pedro Almodóvar por el manejo que hace del color y la coherencia en sus historias, sus líneas de narración y de estética. También, me inspira la música, es estimulante tomar elementos de otras disciplinas sobre todo cuando una canción llega hondo y conmueve. Además, me gusta mucho mirar las artesanías y obras de culturas populares latinoamericanas. Viajé a México hace unos años y fue un despertar estético porque encontré un montón de ideas para llevar a mis imágenes.

¿Además de hacer trabajos como ilustradora en qué otros proyectos editoriales has trabajado?

M.R.: Hace varios años trabajo para una empresa catalana que se llama Londji donde hago ilustraciones para juegos y rompecabezas. Es muy interesante porque ellos cargan los productos con un enfoque literario entonces se enfoca en la narrativa, en los pequeños chistes que pueda tener la ilustración y en sacarle el máximo provecho a la imagen. Es un trabajo lindísimo, no solamente por el juego sino por las capas narrativas. También he hecho ilustración textil. Eso sí, lo que más me gusta son los libros y el mundo literario, me interesa explorar el libro en todas sus formas, editorial masiva y artesanal.

Rompecabeza

¿Cuál fue tu primer proyecto a nivel profesional?

M.R.: Cuando estaba en la carrera de bellas artes me di cuenta de que lo quería hacer era ilustrar libros y la carrera no tenía una orientación hacia eso. Entonces empecé a buscar alternativas fuera de la facultad y llegué a la escuela Sótano Blanco, que dirige un grupo de ilustradoras y ahí me empecé a formar más en el proceso de ilustrar libros. Mis primeros trabajos fueron en libros escolares y manuales. Después hice un pequeño libro sobre los colores en cartón y en paralelo hice un proyecto que se llama Irupé y Yaguareté (2010). Ese proyecto lo presenté al Fondo de Cultura Económica y sacó una mención y desde ahí empecé a generar mis propios proyectos.

¿Cuál es tu proyecto ideal?

M.R.: Ahora tengo ganas de trabajar en equipo en un proyecto donde nos sentemos a pensar un libro, donde tenga libertad para aportar mi voz como ilustradora y autora y en donde pueda tener una conversación editorial. Ahora estoy con ganas y necesidad de conversar sobre lo libros y pensarlo en conjunto por eso La gallina y el monstruo de Cataplum me gustó como experiencia porque pudimos conversar entre varias personas y trabajar con libertad, guía y con varios ojos puestos sobre el libro. Un proceso sano y sin intervenciones caprichosas es cuando los libros funcionan de la mejor manera.

¿Cuál es el consejo que le darías a alguien que se quiera dedicar a la ilustración?

M.R.: El mejor consejo que puedo dar es que se rodeen de libros y que vayan a las librerías, que entiendan al libro como una plataforma donde ellos pueden expresar algo. También es importante que no tengan la ansiedad de querer generar solamente imágenes hermosas, sino que entiendan que hay que resolver una cuestión narrativa. También ver cine, obras de teatro y diferentes expresiones artísticas en donde la narración esté como base de la obra. Que lean es lo más importante y que también no pierdan la posibilidad de utilizar las palabras.

El ilustrador que domina el mundo de la palabra o lo entiende va a ser un mejor ilustrador.

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado a ti hasta el momento?

M.R.: Mis padres siempre me dijeron culo de fierro, es decir, que debo estar trabajando, no quejándome, sino dibujar y hacer las cosas. Tiene una parte de gimnasia y práctica que viene cuando uno se sienta y se compromete con el trabajo. Si tengo un día en que no estoy muy inspirada, sigo trabajando porque en algún momento va a llegar.

¿Qué consejo le darías a los padres para que sus hijos se acerquen a la lectura?

 M.R.:  La lectura es la herramienta más sencilla y placentera para compartir tiempo físico y amoroso con sus hijos. Tener una cajita con libros de cartón o que se puedan morder y chupar, tenerla entre los juguetes o en los espacios comunes de la casa, es una garantía de que en algún momento del día te vas a sentar con tu hijo a cantar o leer ese cuento. Van a compartir un momento de apego no forzoso, es un momento de dedicación, de intimidad entre un padre y su hijo que es muy sencillo de hacer. A medida que los chicos van creciendo si eso se mantiene llega a ser uno momento de muchísimo placer porque uno puede leer cosas maravillosas con sus hijos. Ahora estoy leyendo Matilda de Roald Dahl con mi hijo de siete años y me emociono hasta las lágrimas con ese libro, es maravilloso. Es un ejercicio que los niños van a recordar siempre y los padres también.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

M.R.:  Estoy trabajando para una editorial argentina en una colección infantil. Es la historia de un personaje que inventamos con una escritora amiga. También, estoy trabajando en un rompecabezas para lo Londji y estoy haciendo con un amigo un libro muy extraño, un proyecto alternativo, una especie de historieta infantil.

Nos recomiendas un libro y un ilustrador

M.R.: Recomiendo a Roald Dahl, es un clásico, maravilloso y placentero de leer hasta para los adultos. Me interesa cómo él percibe la infancia y no le tiene temor a un humor como más gamberro y a poner en palabras cuestiones que podrían ser problemáticas por ciertos editores de literatura infantil.

Recomiendo  Scric Scrac Bibib Blub de Kitty Crowther una ilustradora maravillosa, muy cruda en sus imágenes, trabaja con lápices de colores. Este es un libro que habla del miedo a la noche, es la historia de una ranita que tiene miedo y se pasa a la cama de sus padres. Es una temática real, doméstica y las imágenes son hermosas. También les recomiendo ¿Quién come a quién? de Aleksandra Mizielinska y Daniel Mizielinski publicado por la editorial Zorro Rojo. Es un libro informativo y poético que habla del ciclo de la vida, habla de la muerte de una manera natural y sin dramas. Es una pequeña obra de arte.

¿A qué suena el abecedario?

El abecedario suena a canciones que repetía sin parar en el jardín y a preguntas constantes sobre donde estaba la letra S. Nunca pude decir antes o después de qué letra estaba la “señora S”, pero siempre supe donde estaba la T, la letra t de Tan Tan.

Y es que así, precisamente, se llama una de las novedades para la #FILBo2019 de la editorial Cataplum Libros. Un libro álbum de la ilustradora Paula Ortiz que da vida a las 27 letras del abecedario a través de sonidos.

Aprender el abecedario es ahora más sencillo, puedes cantarlo, recitarlo, leerlo y, sobre todo, disfrutar de su lectura en voz alta y compartida.

En vez del tradicional bloque de letras impreso y adherido al escritorio, con el que aprendíamos en el colegio las vocales y consonantes, este libro nos permite identificar y escuchar cada uno de los caracteres a través un personaje y su representación sonora.

Y la onomatopeya de cada letra es especial. La A, por ejemplo, aúlla, la C es de cataplum, la G es de Grrr, mi favorita es la K de kabum y la que sabe más rico es la M de mmmm y, claro, la Z de zas termina con un tropiezo que nadie se espera.

Tan tan, abecedario de sonidos

Una cosa más, es un libro recomendado para todas las edades. Para los primeros lectores que están acercándose a la palabra y sus infinitas posibilidades de combinación, como para los que todavía no se saben el abecedario y quieren tener un chance de aprenderlo y gozarlo.

Lo más importante es que sin importar por donde abras el libro, siempre va a sonar y el abecedario aprenderás.

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Sobre la autora

Paula Ortiz es diseñadora gráfica, docente e ilustradora. Ha trabajado en el sector editorial para revistas y editoriales como: Ediciones SM, Colombia, Tragaluz Editores, Mc Graw Hill USA. Entre sus libros están La Llorona (de Triunfo Arciniegas), Corre que te pillo y Comadrita la rana (de Pilar Posada) y El Mohán (de María Inés McCormick).

Además, es una ilustradora con obsesiones particulares, entre ellas el abecedario. De ahí que el nacimiento de Tan Tan sea el resultado de un gusto intenso y por eso está hecho con tanto amor y precisión.

Su trabajo ha estado influenciado por el mundo textil y en este libro encontró lo mejor de ambos mundos.

“El libro se hizo en cuatro fases. Primero los bocetos a lápiz, después en vectores donde hice el estudio de color y luego empecé a elaborarlo de manera análoga. Para eso, ya con los colores en mente, preparé tintas e hice todo el proceso para quemar el arte para la serigrafía y estampar cada una de las letras. Por último, dibujé sobre la tela y bordé todo desde la portada hasta la contra y cada una de las onomatopeyas, eso me tomó como seis meses. Una vez quedó listo pasamos a un proceso de fotografía donde se editaron las imágenes y luego se armó todo el libro con el equipo de Cataplum”. Lee la entrevista completa aquí 

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¿Dónde pueden conseguirlo?

En la FILBo en el pabellón 16 de literatura infantil y juvenil stand 1324 y claro pueden pedirlo por la página web en: https://www.cataplumlibros.com/

 

Bordando palabras, conversaciones con Paula Ortiz

Paula Ortiz, autora e ilustradora

De una obsesión por el abecedario nace Tan Tan, el nuevo libro de Paula Ortiz publicado por Cataplum Libros.

Paula es una ilustradora llena de obsesiones. Por cada letra del abecedario tiene un dosier donde clasifica ciudades, países, historias y ahora sonidos. Aunque no es su única fascinación, también le encanta hacer listas de todo, lo que parecía un gusto intenso por las 27 letras del alfabeto es hoy un producto editorial sin igual.

Y si me cuentas habló con ella para preguntarle sobre su recorrido en el mundo editorial, su paso por la industria textil y todo el camino que hoy la llevan a presentar un trabajo impecable en la FILBo 2019.

¿Cómo fueron tus comienzos en el ámbito de la ilustración?

Paula Ortiz (P.O.): Desde pequeña me encantó dibujar y cuando decidí estudiar diseño gráfico pude relacionarme con la imagen desde la comunicación. En quinto semestre me encontré con la ilustración y cuando terminé la carrera en 2009 no había un campo para desempeñarme de la forma en que a mí me gustaba. Entonces decidí hacer lo más cercano en ese momento que era trabajar en ilustración textil, haciendo estampados y telas. Empecé en ese mundo, me gustó, lo disfruté, pero siempre sentía que lo que quería era hacer libros.

¿Cuándo pasaste de ilustradora textil a ilustradora de libros?

P.O.: Me fui a Buenos Aires, Argentina, a estudiar procesos creativos para libro álbum en la Escuela de Arte Sótano Blanco. Paralelo a esto empecé a asistir a talleres de formación y ahí di el salto de ilustradora textil a ilustradora de libros. Fue completamente acertado y me sentí en lo mío. Así fue mi inicio, haciendo ilustraciones para libros, revistas y proyectos experimentales.

¿Cuál fue tu primer proyecto a nivel profesional?

P.O.: El primer proyecto en el que trabajé fue El Mohán un libro de la colección El Barco de Vapor de SM de María Inés McCormick. Después ilustré La Llorona de Triunfo Arciniegas.

¿Qué es lo que más te gusta de ilustrar literatura infantil?

P.O.: Me gusta el momento previo a leer. Ese momento donde imaginas y las ideas empiezan a detonar. En los libros me encanta saber que hay un espacio para la imaginación y la interpretación personal. Soy partidaria de que los ilustradores tenemos una voz igual que los autores, una voz que se plantea a través de las imágenes y que muestra lo que quieres comunicar. Estás mostrando tu conclusión a partir de tu interpretación. Para mí la ilustración y la literatura permiten contar la visión y la interpretación de ese mundo que estás leyendo.

¿Cómo es tu proceso creativo para ilustrar? ¿Cómo llegan las ideas?

P.O.: Leo por montones y además doy inicio a un proceso particular cuando creo mis personajes, los asocio a hechos políticos o momentos históricos importantes. En el cuento Comadrita la rana de Pilar Posada, la rana, a pesar de que no es evidente, fue inspirada en la princesa Diana. La elegí porque me gustaba la forma en la que ella se movía, las poses, no me interesa mostrar un personaje como tal y retratarlo, pero sí me sirve de inspiración. Me inspiran las fotografías, la historias y las situaciones sociales. Es un gran proceso de investigación que hago y lo disfruto. Hay un proceso de lectura y análisis de lo que quiero contar y después cuando tengo esa nube clara, decanto toda la información que tengo y arranco a dibujar.

¿Cuándo ilustras que tanto imprimes de tus experiencias personales?

P.O.: Tal vez no es muy evidente, pero mis libros están llenos de personajes y creo que eso tiene que ver con mis experiencias de vida. Siempre busco la forma de meter guiños en las ilustraciones. Por ejemplo, en el libro de La Llorona encima de la nalga de la mamá hay una mosca parada, en el libro de Tan Tan la letra L es Elvis y se refiere a la canción en la que él cantaba lalala y me gusta mucho. No son guiños que trasciendan más allá de que tengan un mensaje o algo en particular. También me gusta deconstruir cosas y hacer todo lo que se puede con la imagen. No soy partidaria de quedarme estática en una sola forma de hacer o ver la imagen. Por eso soy de las que decide experimentar cosas nuevas y creo que eso se debe a la experiencia que tuve en el mundo textil.

Una de las novedades para la #FILBo2019 de la editorial Cataplum Libros. Un libro álbum de la ilustradora Paula Ortiz que da vida a las 27 letras del abecedario a través de sonidos.

¿Qué técnicas sueles utilizar?

P.O.: Yo me siento más cómoda con la tempera, gran parte de mi trabajo se ha desarrollado con ese método. Casi siempre, todos los libros los hago de manera análoga. Ahora, las ilustraciones que me piden de forma comercial para revistas y publicidad las hago en digital porque los tiempos son más apresurados. Cuando trabajo a mano soy supremamente lenta. Con Tan Tan es la primera vez que hago un libro bordado, todo lo que he hecho en esa técnica ha sido completamente experimental.

Tan Tan, tu más reciente publicación con Cataplum Libros, unió el mundo textil y el editorial.

 P.O.: Sí, de las cosas que más quiero de este libro es que conectó mis dos formaciones hacer libros y trabajar en textil.

 

¿De dónde nace Tan Tan, abecedario de sonidos?

P.O.:  Tan Tan es el resumen a nivel técnico de mucho tiempo de experimentación. Venía trabajando con pintura sobre tela y bordado en proyectos personales. Todo empezó por un bordado que es la letra P que representaba un pájaro y que decía Pio pio. Cuando terminé de bordar esa imagen me di cuenta de que había algo interesante por explorar, de ahí surge la pregunta. Luego hice un boceto de la letra A con una onomatopeya y ahí nació todo. Siempre he tenido una ligera obsesión por el abecedario. Me gusta buscar ciudades por todas letras del abecedario, países, sonidos, todo por las letras. Entonces empecé a investigar por cada letra del abecedario qué sonidos u o onomatopeyas podía encontrar. En un principio fue algo personal, no pensé que fuera un proyecto editorial, fue un disfrute de mi obsesión.

 

¿Cómo se convirtió en este gran proyecto editorial?

P.O.:  En la Feria del Libro de Bogotá del año pasado me reuní con Cataplum y después de conversar compartí con María Fernanda Paz, directora de la editorial, toda la investigación que había hecho para las letras y el bordado de la letra P. Esto bastó para que detonaran las ideas y nos pusiéramos a trabajar.

¿Cómo es la anatomía de Tan Tan?

P.O.: Bordar 28 letras no iba a ser tan sencillo entonces por eso tomamos la decisión de experimentar. La primera misión fue que cada una de las letras iba a ser en serigrafía y sobre ellas se iba a bordar cada uno de los personajes. Hicimos la primera prueba y funcionó.

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Cuéntanos un poco del proceso.

P.O.: El libro se hizo en cuatro fases. Primero los bocetos a lápiz, después en vectores donde hice el estudio de color y luego empecé a elaborarlo de manera análoga. Para eso, ya con los colores en mente, preparé tintas e hice todo el proceso para quemar el arte para la serigrafía y estampar cada una de las letras. Por último, dibujé sobre la tela y bordé todo desde la portada hasta la contra y cada una de las onomatopeyas, eso me tomó como seis meses. Una vez quedó listo pasamos a un proceso de fotografía donde se editaron las imágenes y luego se armó todo el libro con el equipo de Cataplum.

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¿Qué papel jugaron las guardas?

P.O.: Decidimos que fueran más sencillas. Sentimos que el libro tenía una carga enorme en texturas, contenido, color y no alcanzábamos a visualizar como darle más textura o más elementos. Por eso acordamos que las guardas iban a ser una introducción al colorido que hay al interior del libro, azul adelante y el cierre en amarillo. Las guardas también fueron estampadas.

¿Dónde aprendiste a bordar?

P.O.: He venido experimentando con el bordado, no he estado en clases formales. Cuando tenía siete años hice un dechado en el colegio y en la universidad un proyecto que fue un desastre. Esos fueron mis primeros acercamientos. El libro Tan Tan tiene puntadas sencillas, yo no me considero bordadora, siempre trato de que todo esté pulido, que el volumen del hilo sea acorde y la dirección de las puntuadas igual. Ha sido más un trabajo de aprendizaje personal.

¿Ha habido algún trabajo que consideres especialmente importante en tu trayectoria hasta ahora?

P.O.: Cada libro que se publica en su momento es el más emotivo porque acabas de entregarle un montón de tiempo. Sin embargo, para mí, Tan Tan ha sido el más especial hasta ahora porque pude ver en un producto tangible mi obsesión con el abecedario. Además, pude crear 28 personajes diferentes y es el libro que cerró mi brecha entre la ilustración textil y la ilustración editorial. Es un proyecto que me encantó porque desde la parte técnica se volvió un reto y tiene un valor extra porque es mi primer libro como autora e ilustradora.

¿Cuáles son tus referentes, lo que te inspira o te influye?

P.O.:  Klimt es un artista que admiro mucho y que ha influido en mi trabajo, aunque no sea evidente, sobre todo, porque empezó siendo artista y luego fue uno de los primeros ilustradores de moda de la época. Me encanta la forma en que retrata a la mujer y sus atuendos, siempre me ha parecido fascinante por las texturas. También me gusta la ilustradora Jillian Tamaki que además borda y también la ilustradora italiana Beatrice Alemagna por la naturalidad de sus personajes y los escenarios que dibuja.

Tus libros están llenos de personajes y Tan Tan no se queda atrás.  ¿Cómo construyes cada uno de ellos desde la ilustración?

P.O.: Antes de nacer desde la forma, los personajes surgen a partir de la palabra. Entre las obsesiones que tengo está hacer listas. Y para construir mis personajes hago grandes listados y planeo cuál es el rol que va a tener el personaje en la historia que vaya a contar. En el libro Tan Tan no son tan evidente los roles porque no es un libro secuencial sino serial. Pero en los otros libros que he ilustrado los personajes son más narrativos y secuenciales, pienso en las actitudes que pueden tener, los perfilo a través de las palabras, pienso qué comportamiento tendrían si pasan ciertas cosas y así los materializo. Por eso creo que toda esa construcción viene de palabra y luego termina dándome una imagen.

¿Además de hacer trabajos como ilustradora en qué otros proyectos editoriales has trabajado? 

P.O.: He trabajado haciendo ilustraciones de textos escolares y para revistas. Es un proceso diferente porque son imágenes conceptuales, el campo narrativo cambia en ese tipo de imágenes. He hecho ilustraciones para la revista Comfama, la revista Bienestar y la revista Protección. Eso sí debo decir que me siento muchísimo mas cómoda en la literatura.

¿Cuál es tu proyecto ideal en cuanto a ilustración?

P.O.: Cada proyecto funciona diferente según el rol que asuma, autor-ilustrador o solo ilustrador. En cada uno he disfrutado el papel, pero la sensación de ser autora es diferente, ves el libro de otra forma y hacerlo me dio la oportunidad de retroalimentar cada parte del trabajo y tener más perspectiva. Es una satisfacción trabajar así. Las dinámicas cambian en cada libro por eso también disfruto ilustrar las historias de otros autores porque me permiten leer su mirada y ofrecerles una voz. Quizá lo más importante es tener libertad para proponer y mostrar el punto de vista como ilustrador.

¿Cuál es el consejo que le darías a alguien que se quiera dedicar a la ilustración?

P.O.: Uno sencillo: insistir persistir y nunca desistir.

¿Cuál es el mejor que te han dado a ti hasta el momento?

P.O.: El mejor consejo que me han dado ha sido creer en lo que uno hace, tener certeza y confianza.

¿Qué consejo le darías a los padres para que sus hijos se acerquen a la lectura?

P.O.: Yo creo que la lectura es fantástica siempre y cuando se pueda mostrar que es fantástica. Para mi un libro es viajar. Así, en la medida que a uno lo entusiasmen a un viaje va a ser mejor y más la emoción. No es lo mismo decirle a un niño “toca ir a la casa de la abuela” a “¡Vamos a visitar a la abuela, ¡qué bien!”. Lo mismo pasa con los libros. Es preciso encontrar el espacio para introducirlos a la lectura.

También creo que también hay que quitar los prejuicios de pensar qué es literatura infantil y qué no lo es. Todos podemos leer cualquier tipo de literatura y disfrutarla. Además, considero importante eliminar el prejuicio de que los libros sin textos no son lo suficientemente buenos o son básicos. A los niños hay que darles la oportunidad de aprender a leer las imágenes, sobre todo, en la medida que los niños sean más observadores, los adultos también podemos serlo y los sentidos se van agudizar más.

Me he encontrado con padres que no permiten que sus hijos elijan un libro silente por el simple hecho de no tener un texto visible. Y no entienden que el hecho de que ya eligiera un libro es porque algo tiene que lo enganchó, que lo atrajo y, como mediadores, los padres deben guiar su lectura. A veces el error que comenten los papás es sesgar los gustos de los libros y en vez de un buen consejo generan un choque, un bloqueo para que empiecen a cultivar sus propios gustos lectores. Creo que es importante recordarles a los padres que las imágenes se leen y tienen múltiples interpretaciones a diferencia de los textos y la palabra. Y eso es lo bonito, que una imagen puede detonar muchas más cosas que incluso una sola palabra.

¿Qué es lo que más te gustó de trabajar en Tan Tan?

P.O.: Que una obsesión se volvió un producto. Creo que lo que más me gustó fue ver que ese gusto particular e intenso que tuve desde niña pueda hoy ser un proyecto editorial. Además, fue una idea que nació de forma accidental, orgánica y se convirtió en algo tangible que la gente disfruta y eso es lo más maravilloso.

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¿Cuáles son tus próximos proyectos?

P.O.: Ahora voy a retomar Lapiz Azul, el taller que cofundé. Es momento de reactivarlo para seguir dando charlas, exposiciones y hablar de los oficios. También estoy trabajando en proyectos de mi autoría y en libros ilustrados que me han encargado.

Nos recomiendas un libro y un ilustrador

P.O.: Recomiendo Mi pequeño hermano invisible de Ana Pez. Ese libro me parece técnicamente fantástico. El juego con la imagen me parece particular porque hay elementos que aparecen y desaparecen. Y un libro al que siempre estaré apegada y recomiendo es Mujercitas de Louisa May Alcot. Recomiendo también a Anthony Browne un clásico y referente para la creación de personajes.

Glosario de literatura infantil

Aquí encontrarás una serie de palabras que te acompañarán en tu camino a conocer la literatura infantil y juvenil.

Y si me cuentas un cuento quiere ayudarte a comprender algunos términos que te acercarán más al mundo de los libros y de la literatura infantil. 

A continuación vas a encontrar una serie de palabras que te guiarán en tu búsqueda. Iremos actualizando la entrada con más términos que surjan en el camino.

Libro álbum

Según el crítico e investigador venezolano Fanuel Hanán Díaz en el libro álbum (picturebook, en inglés) como concepto,  la relación entre texto e ilustraciones es de tal manera dependiente que los textos no pueden ser entendidos sin las ilustraciones y las ilustraciones carecen de sentido sin los textos. Ahora a este concepto se suma que el libro álbum es un mundo complejo, multimodal donde convergen muchos elementos. Desde el formato, los elementos narrativos o el valor de la doble página. Es un género en permanente construcción.

El libro álbum , de acuerdo con Joëlle Turin, es ante todo ritmo, música del texto y de las imágenes. Correspondencias entre la repetición de las páginas y la estructura de la historia.  Es un texto en que la tipografía dice la intensidad de las cosas escritas, alternancias de páginas coloreadas y de acciones.  Sorprender, adivinar, participar.

Libro ilustrado

Un libro ilustrado es una historia completa que funciona independiente de la ilustración. Por ejemplo, Caperucita roja y la Bella durmiente. La historia puede ser entendida sin las ilustraciones, incluso si las ilustraciones proveen información adicional.

Libro silente

Dentro de la categoría del libro álbum están los libros sin palabras, mudos o silentes. Estos libros desarrollan su historia a partir de la narrativa visual y está en manos del lector la interpretación y la construcción de significado. En inglés se conocen como wordless picturebook o silent book. Es un libro con muchas posiblidades porque el texto no está del todo ausente.

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Libro Pop-Up

Un libro pop-up es un producto editorial en tres dimensiones. En realidad son verdaderas obras de ingeniería de papel que, según la editorial SM, deben incorporar tres elementos: primero, la transformación de las imágenes, es decir, que las ilustraciones se suceden; segundo, el movimiento donde cobran vida los personajes, escenario y objetos como una animación y, tercero, la tridimensionalidad porque es el elmento que le brinda profundidad y el efecto de relieve a las escenas que presenta.

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Fábula

Una fábula es una narración breve generalmente en prosa o verso. Los personajes suelen ser animales o elementos inanimados que tienen rasgos humanos. La intención de estas narraciones es didáctica porque al final siempre deja una “enseñanza” o un mensaje ético con alguna utilidad. Por ejempo, las fábulas de Esopo como La Liebre y la Tortuga.  

Cuento

Es relato breve oral o escrito donde se narra una historia de ficción o no ficción (suceso real o imaginario) con una serie de personajes que se enfrentan a un inicio, desarrollo, nudo y desenlace.

Adivinanza

Esta palabra me gustaría definirla según el libro ¡No se aburra! de Maité Dautant publicado por la editorial Cataplum: “Una adivinanza es un juego de ingenio escrito en verso cuyo objetivo principal es el entretenimiento. Por lo general, hacen alusión a objetos o situaciones de la vida cotidiana” (p.34).

Hora del cuento

Es un espacio que se genera en bibliotecas o librerías donde los niños participan de una jornada de cuento que dirige un promotor de lectura. Es un momento donde padres e hijos se reunen para escuchar en torno a una voz especial  historias de diferentes autores e intereses.

Bibliored 

Biblioted es la Red Distrital de Bibliotecas Públicas de Bogotá. Es una entidad de la Alcaldía Mayor de Bogotá que promueve la apropiación social de la lectura, la escritura, la cultura, la investigación y las TIC todo con el objetivo de apoyar y mejorar la calidad humana de la ciudadanía y de las poblaciones en condiciones vulnerables. Se creó en 1998 y a la fecha está conformada por 114 espacios de lectura en la ciudad: 10 biblioestaciones en transmilenio, 81 PPP y 23 bibliotecas públicas.

Biblioteca

Es un lugar donde podemos encontrar libros o cualquier tipo de soporte de un texto como publicaciones, revistas, documentos, catálogos, entre otros. Una biblioteca puede ser un estante donde tenemos nuestros libros favoritos en casa pero también puede ser el lugar donde podemos consultar y tomar prestados libros o lo que nos guste. Pronto compartiré una entrada contando más detalles sobre las bibliotecas.

Librería

Una librería es un lugar o establecimiento en el que se venden libros. Las librerías pueden ser de diferentes tipos. Algunas son cadenas con diferentes puntos de venta, otras son independientes y con propuesta editoriales variadas y existen también virtuales que ofrecen un catálogo extenso y que no necesitan tenerlo en físico para ofrecerlo. Pronto les compartiré una entrada hablando más de las librerías.

Guardas

Las guardas son las hojas que unen la cubierta y el interior del libro. Pueden ser unicolor o contener ilustraciones o algún tipo de diseño según el tipo de libro. Las guardas son un elemento importante en la narración porque le ofrecen al lector un indicio de lo que adentro puede estar sucediendo.

Guardas de Willy y Hugo

Literariedad visual

Habilidad para interpretar y construir significado de información presentado en la forma de una imagen.

Profluencia 

“Una historia puede tener un solo mérito. Hacer que la audiencia quiera saber qué es lo siguiente que va a pasar”. Es la necesidad de pasar la página.

Onomatopeya 

De acuerdo con el DRAE, la onomatopeya es la imitación de sonidos reales por medio del lenguaje. En libros para niños es un recurso que se utiliza para, por ejemplo, darle una representación sonora a los sentimientos. Las palabras cambian de tamaño en armonía con el texto narrativo o las onomatopeyas.

Dimensión de lo oculto

El libro ofrece una comparación entre el gesto de darle la vuelta a la página. Es esencial para el niño pequeño a partir de 12 meses, cuando se interesa por los objetos fuera de su campo de visión pero no de su espíritu.

Listas bipolares 

Me gusta, no me gusta. Lista de gustos para decir que somos diferentes, mismas cosas pero desde ángulos distintos.

Movimiento

Poner en movimiento la presencia y la ausencia puede ser el objeto de libros animados que invitan al niño a interactuar con mundo.  Representarse mentalmente un objeto como ausente y evocarlo equivale a afirmar su presencia, o al menos, a no negarla.

Juego

Medio de exploración e invención lúdico en oposición con lo real. Suspender la verdad objetiva en beneficio de la verdad del juego.